ESTRUCTURA DE LA HOJA
El interior de la hoja - mesofilo - está formado por
parénquima, un tejido de células semejantes y muy permeables que normalmente poseen gran cantidad de
cloroplastos, en ese caso el tejido pasa a llamarse
clorénquima. La función principal de este tejido es realizar la
fotosíntesis y producir las sustancias
nutritivas que permiten la vida de la planta. Este tejido también puede poseer células especializadas en el almacenamiento de
agua u otros fluidos - hojas carnosas, como las de las
crasuláceas.
El mesofilo se divide en dos tipos diferentes de parénquima:
El tejido en empalizada, formado por células alargadas y dispuestas transversalmente a la superficie de la hoja, para darle consistencia.
Tejido esponjoso, formado por células más redondeadas.
El color de las hojas puede variar, según los
pigmentos existentes en sus células. Estas diferentes coloraciones pueden ser características de la propia especie o estar causadas por
virus o por deficiencias
nutritivas. En climas templados y boreales, las hojas de muchas especies cambian de coloración con las
estaciones del año y caen en la época en que existe menos
luz y en que la
temperatura es baja; la planta sin hojas pasará el
invierno en un estado de
metabolismo reducido, alimentándose de las reservas nutritivas que hubiera acumulado.
En el interior de las hojas de las
plantas vasculares existen
nervios donde se encuentran los conductos por donde circula la
savia - los tejidos vasculares, el
xilema y el
floema Tomando como modelo el esquema de interior de la hoja realiza una maqueta de la misma con el material que elijas.